El olor a cafetera italiana (la de verdad)

por | 11 Oct 2020

De niño nunca me gustó el café. Mi madre y mi padre lo tomaban constantemente, algo normal teniendo en cuenta los horarios del periodismo y a mí me daba asco. Lo que menos me gustaba era el olor a café por las mañanas, ese olor amargo y penetrante que lo inunda todo y que llegaba a colarse por la rendija de la puerta de mi habitación. Demasiado intenso para mis pacíficos y silenciosos despertares. El primero en despertarse siempre ha sido mi padre, una costumbre que aún mantiene. Lo que ya no hace es dejarse la cafetera encendida, una cafetera italiana, de las de verdad, mientras se ducha o lee las noticias, ventajas de la llegada de Nespresso.

Durante esas primeras horas del días que mi padre no compartía con nadie, recuerdo que salía con cuidado y caminaba haciendo ruido para evitar provocarle un infarto. Siempre ha sido poco tolerante a las sorpresas, y pillarle por la espalda podía resultar peligroso incluso para él mismo si en ese momento está bajando escaleras o moviendo tazas. Las mañanas que lo recordaba, daba una patada a la pared del pasillo o tiraba de la cadena para asegurarme de que lo escuchaba. Me esperaba mirando hacia la puerta, esperando mi entrada y yo me sentaba a la mesa y me quedaba mirando cómo preparaba la bandeja para Mamá y lo que me tocara a mi. Siempre me hacía una caricia, dejaba el pan tostándose y subía a ver a la jefa. Como es lógico, las tostadas se quemaban habitualmente pues siempre tardaba más de lo previsto y, junto con el café, dejaban una mezcla de olores que entonces no aguantaba y que, ahora, ya casado, echo en falta.

No solíamos hablar mucho, nos sentábamos a leer el periódico y tomábamos un café juntos, tranquilos, en silencio. Si hablábamos era por cosas importantes y siempre lo hacíamos con calma y voz suave, para no molestar. Hablábamos bastante de mujeres ya que cuando no tenía novia, me gustaba una chica, por lo que siempre había tema de conversación. También hablábamos sobre la familia, sobre la casa, sobre las vacaciones, sobre los regalos de Navidad… ya desde joven me hizo sentir importante en casa, una opinión a valorar y tener en cuenta. Siempre me trató como alguien mayor de lo que realmente era, y aprendí de ello.

Recuerdo estar en mi habitación, para variar, pegado al ordenador y escucharte caminar hacia mi puerta. Sin llegar a entrar, me preguntabas si me pasaba algo. Siempre me decías que se me notaba y siempre acertabas, incluso cuando juraba que no lo hacías, pero no solía contártelo en aquellas ocasiones, no era el momento, no era mi momento. Ese olor, a cafetera italiana y tostadas, quizá el ruido del teclado del ordenador al escribir o las hojas de los periódicos al pasar de una a otra tuvieran algo especial, algo que me hacía sentir tranquilo, en casa. Creo que me gustaba saber que estaba ahí y ahora, desde la distancia, también lo sé pero echo de menos suplicarle “media hora más”.

Cuando crecí, cuando tuve que tomar café por necesidad, ése olor siguió despertándome cada mañana. Realmente nunca se fue. Y en mi cabeza nunca ha dejado de ser mi padre quien pone la primera cafetera, bien pronto, como los hombres de bien.

Creo que debería ir más a desayunar. Y la próxima vez le llevo un regalito para recordar viejos tiempos…

NUWANDA VIVE

Visita nuestra tienda online

Más NUWANDA
Los hombres que no bailan

Los hombres que no bailan

Bailar está bien. Los hombres en general no bailan. Puede que muevan un poco las piernas y de vez en cuando algún movimiento de cadera pero bailar, lo que se dice bailar, no bailan. Los hombres de bien no queremos bailar, no creemos necesitarlo. Si fuera necesario,...

Camisetas con la cara de otro

Camisetas con la cara de otro

Muchas veces me he preguntado que nos lleva a idolatrar a otras personas, ya sea por su trayectoria profesional o por la perfección de su mentón. Unos los llaman referentes, otros ídolos y otros pocos los elevan a la categoría de dioses, engalanando sus habitaciones,...

Una gorra para gobernarlas a todas

Una gorra para gobernarlas a todas

EN Nuwanda Vive nos encanta la moda y nos encantan los símbolos, sobre todo uno: nuestro rayo. Lo primero, para bien o para mal, nos define a ojos de los demás y lo segundo nos define, sobre todo, frente al espejo. Por ello, he querido diseñar un básico para cualquier...

El pollo en la nevera

El pollo en la nevera

Vivir solo te obliga a convertirte en un cocinillas amateur si no quieres morir de colesterol antes de los 40. Unos traemos la cocina incorporada de casa de nuestros padres y otros lo aprenden a la fuerza, por necesidad vital. Aunque pertenezco al primer grupo –algún...

¿Conoces nuestra tienda?

Si te gustan nuestros contenidos, te encantarán nuestros productos. Con la compra de cualquiera de ellos apoyas el mantenimiento de este canal.

Nuwanda Vive

Tienda online y blog especializada en las cosas de la vida. El buen rollo es nuestra máxima y es lo que intentamos transmitir a través de todos nuestros artículos y nuestras camisetas, gorras, cuadros, cojines y mucho más. Diseño 100% original.

Suscríbete a nuestra newsletter

Zona clientes

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe contenidos exclusivos

Permisos de privacidad (requerido)

¡Bravo! Te has suscrito correctamente

Share This